Reseña de videojuego: Dragon Age Inquisition

En resumen

Jugado en: PS4

Duración aproximada: 77h

¿Completado?

Puntos fuertes: Gráficos de las zonas, personajes, operaciones de la mesa de guerra.

Puntos débiles: Desarrollo de la historia, falsas elecciones, tiempo de espera de mesa de guerra.

Puntuación: hombrelorohombrelorohombreloro

Comentario

Dragon Age Inquisition es el tercer juego de la serie Dragon Age. Tras guiar los destinos del (o de la) Guarda Gris en Dragon Age Origins, y del Campeón (o Campeona) de Kirkwall en Dragon Age 2, ahora nos pondremos en la piel del (o de la) Inquisidor (o Inquisidora).

Thedas se ve amenazada por una terrible grieta sobrenatural en el cielo. El orden establecido está casi derrumbado, con la Capilla, los Templarios y los Magos peleando entre sí sin orden ni concierto. Así se forma la Inquisición, que busca restablecer el orden y cerrar la grieta sobrenatural.

Como en casos anteriores, podemos definir mucho a nuestro Inquisidor/a, eligiendo su raza (humano, enano, elfo, qunari…) y clase (mago, guerrero, ladrón). El desarrollo del juego tiene lugar en una docena de enormes áreas, llenas de misiones y coleccionables. Además, llegado a cierto punto, el juego ofrece la posibilidad de lanzar misiones a través de una mesa de guerra, en la que situamos a nuestros agentes. El mayor problema de esto es que la espera en tiempo real para que terminen las misiones es a veces desesperante.

Como suele ser habitual en las dos series “hermanas” de EA, Dragon Age y Mass Effect, los personajes que nos acompañan y sus misiones son el uno de los mejores aspectos del juego. Por desgracia, el antagonista principal y, por ende, la historia principal, resultan algo decepcionantes, con varias elecciones aparentemente importantes pero que en esta ocasión apenas tienen efecto posterior.

Como curiosidad, ahora puede encontrarse el tomo unificado de reglas del juego de rol de mesa de Dragon Age en Drivethru, por si a alguien le interesa.